Paisaje del alma
2024
Acrílico sobre tela
20 x 25 cm
La obra se construye como una escena interior.Esta pintura representa una experiencia sensible. El dorado surge como una presencia que irradia, impregnada de una cualidad sagrada. Un rectángulo contenido organiza el núcleo de concentración.Alrededor,el campo pictórico se expande en una dinámica envolvente. Ambos planos establecen una continuidad entre lo íntimo y lo inmensurable. La paleta acotada sostiene una atmósfera donde los colores se integran. La pincelada acompasa la mirada y traza el tiempo del hacer. La imagen queda ahí, abierta, con un pulso que la recorre sin cesar. Pequeño formato.